Si me trago todo el mal para no pasar un mal momento, después esa oportunidad no vuelve porque nunca se encuentra el momento para que te diga lo mal que me siento.
Si algo malo pasó, ya quedó atrás. Podré nunca volver a hablar de eso, pero el recuerdo queda y puedo tenerlo en cuenta más de una vez.
No pienses que me trago todo el mal, no encuentro momento para soltarlo y que me escuches.
Tendré mis virtudes pero también tengo mis defectos que me cuestan cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario